San Rafael, Lunes 26 de Diciembre de 2016 · temperatura:   C

.
.
78510

Indignados brasileños intentan tomar alcaldía de San Pablo

Protestan contra el aumento del transporte público y el gasto desmedido para el Mundial de Fútbol. Hay divisiones entre los manifestantes: los pacíficos intentan frenar a los violentos. Los medios locales estiman que hay cerca de 50 mil personas en el lugar.

Una movilización de más de 15 mil personas provocó el pánico en San Paulo cuando un grupo menor derribó las vallas, rompió el cerco policial e intentó invadir la sede de Gobierno de la capital de Brasil.

Según la cadena Globo, los guardias de la alcaldía confrontaron a los manifestantes atacándolos con gas pimienta, pero la fuerza de los violentos les hizo retroceder y correr hacia el interior del edificio que custodiaban para buscar refugio. Otras personas que asistieron a la marcha de protesta contra el alza del boleto del transporte público repudiaron la espontanea reacción e intentaron frenarlos a golpes de puño.

El alcalde Fernando Haddad no se encontraba en el edificio en ese momento. Un muñeco con el símbolo del Partido de los Trabajadores fue incendiado ante la mirada de las cámaras de televisión.

La mandataria Dilma Rousseff está en San Pablo. Hasta allí llegó para reunirse con su padrino político, el expresidente Luiz Inacio Lula da Silva (2003-2010). Según el diario Folha de Sao Paulo, ambos se encontrarán con el alcalde de Sao Paulo, Fernando Haddad -también del izquierdista Partido de los Trabajadores- para discutir una rebaja del boleto de bus, metro y tren en la ciudad, reivindicación que desató el movimiento de protesta en Brasil.

Rousseff se comprometió a escuchar a los manifestantes luego de que más de 250.000 de brasileños salieran a las calles el lunes contra el alza del transporte y los altos costes del Mundial, en momentos en que se celebra en seis ciudades de Brasil su ensayo general, la Copa Confederaciones.

Las manifestaciones comenzaron hace unos 10 días en San Pablo a raíz del alza del boleto de bus, tren y metro de 1,5 a 1,6 dólares, días antes del inicio de la Copa Confederaciones, un ensayo general del Mundial 2014 entre los campeones de cada continente, lo cual les ha dado una fuerte visibilidad dentro y fuera de fronteras.

Rápidamente, se expandieron a otras ciudades y la causa se amplió a denuncias contra los 15.000 millones de dólares destinados por el Gobierno al Mundial de Fútbol del año próximo. Los manifestantes piden ese dinero para vivienda digna, salud y educación públicas de calidad, en este país donde existe aún una gran brecha entre pobres y ricos.

Fuente: infobae.com