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El Poder Judicial de Mendoza permite ahora revisar el trabajo de jueces y fiscales, pero advierten de “malas lecturas”

A través de internet, se puede ver la agenda de los magistrados. Pero subrayan: si un juez no tiene audiencias en la tarde, no necesariamente está en casa.

12-10-2017. El Poder Judicial de Mendoza lanzó, a través de su página web, la posibilidad de revisar la agenda de audiencias programadas por jueces y fiscales.

La medida, explicó el delegado administrativo de la Segunda Circunscripción Darío Bermejo, —que es el resultado de la demanda social y de un trabajo interno desprendido de recientes reformas— tiene dos objetivos clave.

Por un lado, permite una organización interna más ordenada en su desempeño y control. Bajo los nuevos cambios en los códigos Procesal Penal y Civil y Comercial de la Provincia —que buscan agilizar los procesos judiciales mediante una mayor oralidad— el uso de las salas está sometido a una mayor demanda, limitada por la infraestructura. Esto, dijo Bermejo, hace necesaria una mejor sincronización logística.

En segundo lugar, manifestó el delegado, la medida responde a una creciente demanda social: transparencia. Este punto busca limpiar una imagen que se presenta usualmente negativa para el Poder Judicial de cara a la comunidad.

Sin embargo, Bermejo advirtió que los datos disponibles deben leerse cuidadosamente para evitar desaciertos. Varios medios, protestó, han hecho énfasis en el horario en que se fijan de las audiencias como modo de evaluar la actuación de los magistrados: Si están programadas para la tarde, se cree, el juez o fiscal trabaja como se debe. Pero si están mayormente repartidas en la mañana, el juez o fiscal trabaja lo mínimo indispensable.

Esta visión, reparó el delegado, puede ser miope. “Que un juez o fiscal tenga audiencias sólo en la mañana no implica que no hace nada en la tarde”, aseguró. “Las audiencias son una parte del trabajo. Muchas veces por la tarde se redactan las sentencias, por ejemplo”.

Además, explicó Bermejo, los jueces y fiscales no tienen horario de trabajo, sino que sus labores son evaluadas en cuanto a objetivos. Por tanto, si no trabajan lo suficiente los expedientes se amontonan a su nombre y sus metas se alejan, creándoles problemas.

Este hecho, no obstante, topa con otra limitación de la realidad. Los empleados del Poder Judicial, por el contrario, sí tienen un horario de trabajo definido: de 7.30 a 1.30. Este itinerario, que es muchas veces inflexible por razones sindicales, hace que jueces y fiscales queden “mancos” en la tarde.

Un magistrado puede redactar una sentencia en solitario durante la tarde. Pero para emprender una audiencia debe contar con personal: al menos un secretario que le dé validez al acto y un auxiliar que organice la jornada.

Para suplir esta falta, y en respuesta a este espacio en blanco, han sido creadas las “Secretarías Vespertinas”, que disponen de personal para casos en que un juez o fiscal requiera de personal para una labor “fuera horario”.

“Es un error pensar que en el Poder Judicial no se trabaja”, remató Bermejo. “Se trabaja, y mucho”.